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Simetría: ¿obsesión estética o funcional?

¿Por qué hacer las cosas de un “lado” resulta más fácil? y ¿Por qué cuando lo intentamos hacer del otro “lado” no sólo es más difícil sino que suele ser un poco menos aesthetic? ¿Y qué es todo lo que quieren las wachas ? hacer las cosas bien y lindas de ambos lados

Simetría: ¿obsesión estética o funcional?

Para esto vimos el reel de Cele donde la vemos realizar una secuencia en el aro que está compuesta por dos partes/trucos. De uno de los lados: un éxito total, del otro lado: un éxito… relativo. (sino lo viste andá ya! al insta  @celegennuso)

¿Por qué un éxito relativo? Porque si bien puede cumplir con la tarea general, lo hace de manera más lenta y, podemos observar que también lo hace de una manera más “costosa” en términos cognitivos, es decir, hay más pausa en sus movimientos lo que nos permite pensar que tiene que reflexionar antes de hacerlo.

¡El conflicto apareció al unir trucos! Cele realiza dos trucos por separado de forma impecable. El problema surgió al unirlos: en el segundo truco de la secuencia, ella gira hacia el otro lado, quedando incómoda y perdiendo fluidez. Casualmente, en ese segundo truco, el sistema nervioso de Cele eligió girar hacia el que consideramos su lado no dominante.

Ahora te desafiamos: Después de leer el artículo y entender los conceptos de Lateralidad y la función de cada hemicuerpo, ¿cuál es tu hipótesis de por qué el sistema nervioso de Cele elegiría girar para su lado no dominante y complicarle la fluidez de la secuencia? 


DEFINAMOS

La lateralidad se define como la preferencia que tenemos para utilizar un hemicuerpo en conjunción con la capacidad de orientarnos en el espacio teniendo en cuenta como punto de referencia el hemicuerpo en cuestión

Esta preferencia de uso se conoce como ser “diestra/o” o “zurda/o”, y no solo se aplica a la lateralidad manual (el uso preferencial de una mano para tareas complejas como escribir o usar tijeras), sino también a las extremidades inferiores y a los ojos. Es decir, tenemos un ojo dominante y una pierna dominante.

Resulta, además que  podemos tener lateralidad homogénea es decir tener ojo dominante, mano dominante y pierna dominante derecha, o lateralidad cruzada ojo dominante derecho, mano dominante izquierda, pierna dominante derecha (y todas las combinaciones que impliquen homogeneidad o heterogeneidad en cuanto a la lateralidad).


FUNCIÓN DE LA LATERALIDAD (y por qué deberíamos tratar mejor a nuestro lado no dominante)

No demonicemos a nuestro sistema nervioso. Tener preferencia en el uso de un hemicuerpo es normal y tiene una función crucial: la eficiencia y precisión de los movimientos.

La lateralidad no se define en términos de “lado hábil” o “lado inhabil”, esto es una idea muy errónea y poco considerada con la mano, pierna u ojo que creemos que es menos hábil.

Resulta que cada hemicuerpo tiene una funcionalidad. El lado dominante tiene la función principal de la precisión y el lado no dominante con el soporte postural, estabilidad y timing. Entonces, el lado no dominante sirve de apoyo para que el lado dominante pueda BRILLAR y lo loco y maravilloso de esto, es que por lo general este lado “no dominante” suele tener más fuerza que el lado dominante. Por ejemplo, pateamos con la pierna derecha, pero la pierna izquierda es más fuerte porque es la que da la base para que la derecha pueda ejecutar un movimiento dinámico y preciso*.

¿Porqué entrenar para ambos lados?

Lxs profes tenemos una OBSESIÓN con la asimetría. Pero no es una obsesión simplemente personal, sino es que en las prácticas de nuestras disciplinas se nos exigen combinaciones complejas y variables que requieren por lo general, que los movimientos nos salgan para ambos lados.

Para que comprendamos mejor la relevancia pensemos en cualquier elemento puede ser el aro, las telas, trape, pole, o cualquier secuencia de piso ¿Cuántas veces nos pasó que vemos o queremos armar una secuencia y de repente nos damos cuenta que si queremos seguir adelante tenemos que usar nuestro lado “malo”? Ahí la frustración pega fuerte, porque de repente nuestra secuencia o no nos sale, o sale menos aesthetic de lo que nos gustaría.

Las prácticas artísticas y acrobáticas son prácticas motrices complejas de alta demanda de coordinación bilateral. Requieren no sólo memoria sino que tengamos la capacidad de resolver tareas complejas con ambos hemicuerpos. Si bien no en todos los casos resulta así ya que podemos resolver que para las performances en público como shows o “muestras” utilicemos nuestro lado hábil y listo. 

Asique si todo lo anterior no te da razones suficientes para entrenar tu lado “malo” te damos otra

ENTRENAR LA SIMETRÍA PARA PREVENIR LESIONES

Cortito sencillo y al pie. Si entrenamos sólo nuestro lado de preferencia a largo plazo generan desequilibrios a nivel de fuerza y control motor lo que aumenta significativamente el riesgo de lesión. Estás entre la espada y la pared 

¡ENTRENÁ AMBOS LADOS!

Bueno sí, está bien. ¿Pero cuándo es conveniente entrenar ambos lados? ¿En qué momento del aprendizaje hacemos la transferencia de lateralidad?


ETAPAS DEL APRENDIZAJE Y TRANSFERENCIA DE LATERALIDAD

Fitness & Posner (1967) Propusieron 3 etapas en el aprendizaje motor

  1. Etapa cognitiva: Es la fase inicial en donde la persona intenta comprender la tarea  y el control del movimiento es explícito. El foco está puesto en lo que se tiene que hacer para hacer el movimiento, esto tiene una alta demanda cognitiva. Los movimientos suelen ser inconsistentes, variables (no hay una repetición similar a la otra) y erráticos. 

  2. Etapa asociativa o de consolidación: Se comienza a consolidar el programa motor y se refina la estrategia utilizada. El movimiento comienza a ser más automático y por lo tanto consume menos recursos cognitivos al mismo tiempo que se reduce la variabilidad del movimiento (la mayoría de las repeticiones se parecen entre sí). El movimiento se vuelve más eficaz.

  3. Etapa autónoma: Es el movimiento experto. El programa motor está consolidado y se ejecuta de manera automática. Requiere una mínima atención conciente, es decir consume mucho menos recursos cognitivos lo que le permite a la persona realizar otras tareas (esto lo podemos ver cuando hacemos improvisaciones y somos capaces de incluir movimientos complejos). La ejecución comienza a ser más precisa y eficiente

YA DIME! ¿EN QUÉ MOMENTO CONVIENE ENTRENAR AMBOS LADOS?

La ciencia nos cuenta algunas cosas. Y la clave está en la demanda cognitiva y la neuroplasticidad.

Consideremos la etapa inicial donde necesitamos pensar muchísimo cada cosa que vamos a hacer, el feedback propioceptivo es un caos, no entendemos dónde están las piernas, los brazos, la cabeza. Nuestra capacidad cognitiva está a tope. Y, si bien es una etapa marcada por la alta plasticidad del programa motor, no queda mucho resto cognitivo para incorporar mucha información más. Es decir desde el punto de vista de la neuroplasticidad la intuición nos dice  ¡es acá donde debemos practicar de ambos lados!, peeeeero desde el punto de vista de la capacidad de procesamiento de información nos dice que no tanto, al menos no tanto para movimientos de alta demanda cognitiva. Tengamos en cuenta que cuando hay fatiga cognitiva disminuye la calidad del movimiento por lo tanto, esta calidad puede interferir en la consolidación precisa del movimiento deseado. Es decir terminamos haciendo más lío de lo que pensamos. La recomendación para hacer la transferencia de movimientos en esta etapa es baja. En cuanto al programa motor, a medida que lo consolidamos desde el hemicuerpo “hábil” hay una transferencia inconsciente hacia el otro hemicuerpo asique tranqui, que cuando lo transfieras hacia el otro lado, tu cuerpo va a tener una idea de cómo se hace, no vas a tener que arrancar de 0 cuando lo transfieras.

Ahora, si es un movimiento de baja complejidad es decir, que para la persona no requiere una gran demanda cognitiva: dale para adelante en la transferencia de lateralidad en esta etapa. Tené en cuenta que la demanda cognitiva de una tarea varía además de persona en persona.

El mejor momento para hacer la transferencia es en la segunda etapa, la etapa asociativa. ¿Por qué? porque hay menos demanda cognitiva y además el programa motor aún está en proceso de consolidación. Es decir hay mayor disponibilidad de los recursos cognitivos para “pensar” el movimiento del otro lado y al mismo tiempo el programa motor es muy plástico para ser modificado. Si empiezo a entrenar la medialuna de ambos lados en esta etapa, cuando se consolide el programa motor (en la siguiente etapa) Se va a consolidar bajo la etiqueta “medialuna” y el software implícito debajo de esa etiqueta va a INCLUIR ambos lados.

Entonces, si queremos hacer la transferencia en la última etapa cuando trabajemos con ese programa motor vamos a tener que reorganizarlo, es decir rediseñar o generar una nueva etiqueta “medialuna lado A” y “medialuna lado B”. La desventaja en esta etapa es que puede haber cierta resistencia porque, si el patrón del lado hábil está muy cristalizado puede ser complejo modificarlo a niveles profundos. ¿La ventaja? Que justamente al estar estabilizado y por la característica del acceso bilateral  no se necesite una construcción desde 0 del movimiento, sino que al acceder al programa motor, lo recuperamos y lo aplicamos en el otro lado y esto último puede resultar relativamente sencillo y rápido, ya que en niveles de control motor experto hay un alto reconocimiento por un feedback sensorial y motor altamente especializado.

CONCLUSIÓN

La decisión de cuándo hacer la transferencia de los movimientos en su lateralidad depende del movimiento, la etapa de aprendizaje, el objetivo y sobre todo la singularidad de la persona.



*Nota al pie: Después tenemos el lío del tema de los giros y nuestra preferencia de dirección a la hora de girar, que obviamente va a estar influenciada por nuestra lateralidad, pero también tiene gran influencia de la relevancia propia del inicio (impulso inicial) o el final del movimiento (caída o estabilización final). Hay movimientos que se impulsan con el movimiento de la cabeza (prevalencia visual y vestibular), otros que se impulsan por el giro de los hombros (prevalencia de lateralidad manual) otros por el impulso de las piernas (prevalencia de lateralidad de piernas) y lo mismo en el fnal del movimiento.  Después también está la variable más aleatoria de todas: la preferencia personal.

Pero a rasgos generales, tendemos a girar en la dirección de nuestros hemicuerpos dominantes, entonces en giros que se inicien con la cabeza probablemente giremos hacia nuestra dirección dominante, supongamos la derecha. Ahora en un giro que se inicie desde la cadera y tenemos dominancia izquierda, probablemente nos resulte más cómodo girar hacia la izquierda. Asique sí, podés ser diestra en un movimiento y zurda en otro. Misterio resuelto!


Artículo colaborativo con Cele Gennuso

Ph: Nico Diez


BIBLIOGRAFIA

Shaw, W. (2020) The Three Stages of Learning. Available from: https://sportscienceinsider.com/stages-of-learning

Van’t Ent, C. G. L. A. J., van de Loo, D. C., van Eijck, G. W. H. J. M., Stolk, A. P. E. O., & van Rijn, H. E. (2013). Lateral preference and the effects of training on bilateral skill transfer. Frontiers in Human Neuroscience7, 7. https://doi.org/10.3389/fnhum.2013.00007

De Lussanet, M. B. L. C., van Rijn, I. J. M. S., & van Wieringen, J. L. J. A. (2018). Handedness is better described by different manual abilities than by a single continuous measure. Frontiers in Human Neuroscience12, 268. https://doi.org/10.3389/fnhum.2018.00268

Castañer M, Andueza J, Hileno R, Puigarnau S, Prat Q and Camerino O (2018) Profiles of Motor Laterality in Young Athletes’ Performance of Complex Movements: Merging the MOTORLAT and PATHoops Tools. Front. Psychol. 9:916. doi: 10.3389/fpsyg.2018.00916


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